Por Gabriela Elena (*)

                                                     “Hablar de homosexualidad en la Argentina no es sólo hablar de goce sino también de terror. Esos secuestros, torturas, robos, prisiones, escarnios, bochornos, que los sujetos tenidos por “homosexuales”, padecen tradicionalmente en la Argentina –donde agredir putos es un deporte popular- anteceden, y tal vez ayuden a explicar, el genocidio de la dictadura.”

El sexo de las locas, Néstor Perlongher (1984)

Ayer dejó la vida Carlos de Lorenzo. Dejar la vida es morir, y también es dejarle a lxs otrxs imágenes vitales. Así lo recuerdo.

Carlos de Lorenzo era un muchacho gay en la época en que asumirlo significaba repudio y muchas veces cárcel y muerte. En su adolescencia se enfrentó a los compañeros del Industrial que al grito de marica y puto pretendieron desalentarlo de su decisión de militancia. Dio la cara, puso el cuerpo y se convirtió en el presidente del centro de estudiantes. Pasó por la Federación Juvenil Comunista y llegó a Montoneros, desde su lugar de cuadro de lucha, estuvo cerca del FLH (Frente de liberación homosexual) el primer movimiento de Sudamérica que se visibilizó por los derechos de la comunidad LGBT. Y su cabeza sangró cuando los bastones largos, corrió por su vida en Ezeiza y escapó al exilio en México. Conocí a Carlos cuando invitó a Cien por ciento a participar de las primeras Jornadas de Diversidad en el centro Cultural de la memoria Haroldo Conti en 2010. Él fue el fundador de esa área que aún hoy sigue vigente en un Centro Cultural emplazado en el predio donde funcionó un centro clandestino de tortura y exterminio durante la dictadura cívico militar. Me invitó a trabajar con él, y en aquellos días de gloria, los del año de la ley de matrimonio igualitario supe de su implacable humor y de su pacífica manera, una vez más, de poner el cuerpo y dar la cara cada vez que fue necesario, como aquel chico flaco y valiente del colegio industrial número 6.

 

(*) Cantautora. Lic. en Actuación del Instituto Universitario Nacional de Arte, Guionista de TV.  Trabaja en la Dirección de Proyectos Culturales del Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti.